Aprender fotografía es aprender a contar en imágenes. Es comenzar a tener algunas certezas en el uso del espacio, del equipo, de la técnica, del código y de los significados que se pueden ver en la realidad y a veces también proyectados en nuestras fotos. Es conocer la formación de la imagen y la construcción del contenido del mismo modo que en el aprendizaje de un idioma cualquiera. De esta manera deberemos sobrepasar la instancia de manejo del equipo, la de modificación de los resultados erróneos y por sobre todo la de sujeción a los estereotipos que lejos de marcar un rumbo como brújula lo hacen como veleta. Del mismo modo, cuando el aprendizaje es en un grupo, no solamente se aprende a contar lo propio sino que además se aprende idioma viendo los resultados de las miradas y voluntades ajenas.