Depende del uso que se le quiera dar (cantidad de disparos) y de la velocidad de los cambios en los sistemas de conectividad, almacenamiento de archivos, resolución pretendida y rango al que pertenezca (modelo para aficionados o profesionales). Generalmente no se ven cámaras de más de 5 años en buen funcionamiento por más que si se hubieran guardado en un cajón y sin usarse. Son productos de un período histórico del mercado que no admite la durabilidad extrema. No existe ningún “fordfalcon ni siamditella fotográfico” en la era digital.